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Como trabajo. En la sesión.

 
Todo el trabajo previo hace que en la sesión solo haya que disfrutar. Tanto si la sesión es en exteriores como si es en el estudio mi objetivo es el mismo: conseguir que estéis cómodos y relajados para que las fotos salgan estupendas.

Si son niños los protagonistas me gusta dejar un rato para que se hagan con el sitio y cojan un poco de confianza conmigo. En un ratito esta fase está superada y empezamos a trabajar. Para ellos es un juego y se divierten muchísimo. No les pido nada, solo que se muevan, jueguen, disfruten. Yo buscaré el momento preciso en el que hacer “clic” con mi cámara.



En el caso de adultos, me encuentro con gente que se coloca delante del objetivo y se deja llevar, disfruta haciéndolo y todo fluye rápidamente. Pero en la mayoría de los casos no sabéis que hacer ante la cámara. Por eso es tan importante el trabajo anterior de planificación. Os iré aconsejando y así, poco a poco, conseguiréis estar relajados delante de la cámara. Casi os olvidaréis de ella.



Tanto con adultos como con niños procuro que sean fotos muy naturales, no fuerzo posturas ni poses salvo en ocasiones muy específicas, por ejemplo en los desnudos artísticos que si requieren una colocación precisa.



Detrás de la cámara veo todo, así que cualquier detalle que aprecie y que vea que va a ayudar a la sesión os lo comunicaré. Por ejemplo, un gesto vuestro, un rayo de luz que llega por un sitio concreto, una sombra que os favorece…

Se pasará el tiempo volando y estoy segura de que será una experiencia que no olvidaréis y que querréis repetir.



¿Os gusta la idea? ¿Queréis probar?

Como trabajo. Preparando las sesiones.

 
Muchas veces antes de contratar unas fotos me preguntáis como va a ser la cosa porque la mayoría de personas nunca se ha hecho una sesión de fotos. Bueno, no pasa nada, solo tenéis que confiar en mí y disfrutar. Pero creo que si os cuento un poco como trabajo vendréis más relajados y lo pasaréis mejor.

Normalmente cuando me llamáis para hacer una sesión de cualquier tipo (individual, en familia, niños, parejas…) trato de que me deis información sobre vosotros. Me gusta saber más. Aficiones, gustos, qué buscáis en la sesión, el estilo que queréis reflejar... Toda esa información me sirve para el trabajo previo: planificar la sesión. Si tenéis dudas no pasa nada, yo os asesoraré en todo lo que necesitéis.

Si queréis una sesión en exteriores busco el lugar más adecuado para ella. Siempre me gusta preguntaros si tenéis alguna preferencia al respecto. Mucha gente tiene un parque, un rincón o un pueblo que es especial para ellos. Si hay posibilidad,  haremos la sesión ahí. Si no, soy yo la que os propongo varios lugares para que podáis elegir. Si la sesión es en estudio hay que pensar en los fondos y el atrezzo.
 
 
La hora de las fotos también influirá si trabajamos en exteriores. Evitaremos las horas centrales del día porque la luz es más dura. La luz más bonita siempre es antes del atardecer o justo después del amanecer. Y los días nublados, aunque parezca que no, son geniales. Las nubes actúan como filtro de la luz solar y se consiguen unos resultados preciosos y naturales. Incluso hacemos sesiones nocturnas. En pareja por ejemplo son mágicas. ¿Y si llueve? Pues buscaremos otro día o nos vamos a trabajar al estudio. ¡Siempre hay una solución!

Una vez que tengo el lugar empiezo a planificar las fotos para que el día de la sesión sea más fluida. Apunto en mi libreta, guardo imágenes, hago bocetos… e incluso os envío alguna para que veáis la idea que tengo.  Y si vosotros habéis visto alguna foto que os guste solo tenéis que enviármela para añadirla a la planificación de la sesión.



A la vez que voy haciendo todo lo anterior anoto ideas de vestuario y de complementos. En el estudio tengo elementos, pero siempre me gusta que llevéis vuestras cosas porque al final lo que yo busco en una sesión es reflejar vuestra personalidad y que cada fotografía sea distinta porque cada persona es distinta. De nuevo la comunicación es importante y os pregunto qué estilo queréis de vestuario. En caso de duda, siempre colores neutros que combinan con todo. Como dice una amiga: “El negro y el blanco no se pegan con nadie”.

Todo el trabajo anterior lo recopilo en un documento que manejaré el día de la sesión para que todo vaya sobre ruedas.
Y el día antes de la sesión compruebo que el equipo está listo, las baterías cargadas, la iluminación preparada, el atrezzo organizado, el estudio ordenado... Finalmente confirmo la hora y lugar con vosotros.

¿Qué os parece? ¿Os imaginabais que se trabaja así antes de una sesión de fotos? En el siguiente artículo del blog os hablaré del trabajo durante la sesión. Ahí sois la pieza fundamental, claro, pero el trabajo es cosa mía, vosotros solo tendréis que disfrutar.

Preparando la comunión

Ya va quedando poco para el día de la comunión. Mil cosas que preparar. Una de ellas, por supuesto, las fotos. Y entran las dudas. ¿Las hago antes? ¿Las hago después? ¿Quiero recordatorios con foto? ¿Hago un álbum?

No te preocupes, para ti probablemente sea la primera comunión que organizas. No te preocupes, llevo años de experiencia en estos eventos y puedo echarte una mano.

Si has decidido hacer la sesión después de la comunión no hay problema. Pasaremos un buen rato en el estudio o en exteriores cuando ya haya pasado el gran día. Así, si os apetece, podemos aprovechar y hacer unas fotos divertidas siguiendo la moda “Trash your dress”, es decir, “Destroza tu vestido” y usar agua, pintura, pasteles o polvo de colores.



En el caso de que hayas decidido que quieres recordatorios con foto también hay opciones. Muy bien, podemos hacer una sesión completa en exteriores o en estudio y elegir algunas de las fotos para el recordatorio. Tendremos cuidado en todo momento para que la ropa siga impecable para el gran día.



Uy, estoy viendo tu cara que dice: “Mi hijo o mi hija es un terremoto. Seguro que se mancha el traje o el vestido durante la sesión”. Pues no pasa nada, hay solución. Hacemos una foto en estudio para el recordatorio y luego la sesión completa después del gran día. Quizá ahora estés pensando: “No, no, ni a eso me arriesgo, hasta en el estudio puede liarla”. Vale, hacemos un retrato del niño o de la niña con alguna camisa o camiseta de un color neutro y la utilizamos para el recordatorio. Y ya haremos la sesión después. Esta última opción también es muy útil si te llega el vestido o el traje en fechas muy muy cercanas a la comunión y vamos a ir pillados de tiempo.



Ya sabes, tú no te preocupes por nada de lo relacionado con las fotografías del gran día. Para eso estoy yo, para darte soluciones y que tengas un recuerdo para siempre de esos momentos tan especiales para la familia.

Ponte en contacto conmigo y buscamos la opción más adecuada para vosotros. Así solo tendréis que disfrutar.

Por cierto, no os olvidéis de sonreír hoy.

Cristina