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Y llega el gran día. ¡¡Os casáis!! Un montón de días de preparativos, ilusión, nervios… pero ya está aquí. Y ese día lo que tenéis que hacer es DISFRUTAR. Y yo reflejaré cada momento de vuestro gran día sin que vosotros tengáis que preocuparos por nada. Voy a hablaros de como trabajo en una boda completa, desde que la pareja empieza a preparase hasta la fiesta posterior.

Me desplazo al sitio que haya elegido uno de los miembros de la pareja para prepararse, siempre llego a la hora establecida, un poco antes incluso para hacerme con el sitio. Tu decides si quieres que esté durante todo el proceso (peluquería, maquillaje…) o solo quieres que llegue al final para hacer unas fotos con las personas que están acompañándote ese día. Ambas opciones son muy bonitas y será un recuerdo para toda la vida. Procuro hacer fotos sin interferir con las tareas de la gente que está allí. Es un momento de nervios, alegría y emoción. Después, si os apetece, haremos unas fotos más “posadas” de la novia o el novio y también, si queréis, con la familia y amigos.



¿Y el otro miembro de la pareja? Pues si la distancia y el tiempo lo permiten voy yo, si no, irá un asistente, siempre profesional de la fotografía, que vivirá el momento con vosotros. De nuevo, fotos de los momentos claves y fotos un poco más posadas, que todo quede reflejado, cada emoción, cada mirada...



Y de ahí para el lugar de la ceremonia. Si es un lugar que no conozco siempre voy algún día antes de la ceremonia para conocer el espacio y saber como trabajar. Además hablo con las personas implicadas. Si es una iglesia me gusta conocer al párroco, por ejemplo. Durante la ceremonia no solo nos centramos en la pareja, los invitados siempre dan grandes momentos también. Esas lágrimas de emoción, esas sonrisas de nervios, la primera mirada de la pareja. El primer beso como recién casados…



Un momento que me ENCANTA es el momento de las felicitaciones tras la ceremonia. Besos, abrazos, emoción y alegría en estado puro.



Y, si la pareja así lo ha decido, hacemos una cuantas fotos de los dos solos en alguna ubicación bonita que esté cerca del lugar de la ceremonia. Pero recordad, si no os apetece ese día faltar ni un segundo con vuestros invitados se pueden hacer este tipo de fotos otro día en una post boda. Siempre haremos lo que consideréis mejor y lo que más os apetezca.



Durante el cóctel aprovechamos para hacer las fotos de grupo. Aún todo el mundo está bien maquillado, se aguantan los tacones y estáis todos guapísimos. ¡Sonreíd! No dudéis en pedirme todas las fotos que queráis en este momento, para eso estoy allí con vosotros.



Durante la comida o cena solo haremos fotos si hay un momento clave: la entrada de la pareja en la sala, un discurso de algún amigo o familiar, una entrega de regalos, si habéis decidido cortar la tarta… Por eso hablo con vosotros antes y con algún invitado de “contacto” que sepa si hay sorpresas para la pareja que ellos desconocen.
Finalmente durante la fiesta estaremos atentos a todo. Si la pareja hace un baile de apertura ahí estaremos. Las fotos de esta última parte de la celebración son muy espontáneas y divertidas, os encantarán.



¿Qué os parece esta forma de trabajar? Si tenéis dudas o queréis más información acerca de como trabajo en una boda podéis poneros en contacto conmigo. Estaré encantada de atenderos y de escuchar todo lo que tengáis que proponerme o sugerirme.